Tengo un sentimiento de amor-odio con la navidad. Cuando vives en el centro, tu barrio se llena de personas paseando (y cuando digo se "llena", quiero decir que pasar Sol para ir a algún lado con prisa, es imposible... quiero decir que cierran el metro de Sol a veces...). Ir a comprar al Día de la esquina, se convierte en una misión de James Bond.
Pero pasemos al amor...
Cuando vives en el centro de Madrid, REALMENTE, vives la navidad todos los días.
Todos los días te cruzas con gente feliz que lleva un gorrito de arbol de navidad. Y a mí esto, para que engañarnos, me mola.
Me gusta ver que la gente está feliz, me lo transmiten. Me gustan las luces, aunque sean las mismas del año pasado.
Me gusta el autobús de la navidad lleno de niños y chinos echando fotos.
Para sentir la navidad madrileña es importante que visites la Plaza Mayor, Cortilandia, Sol y su árbol.
En la Plaza Mayor encontrarás los míticos puestecitos con bromas, figuritas del belén y gorritos mil para ser un poquito más feliz.
Este año han puesto un super árbol que va cambiando de color. Es el punto del photocall de la navidad.
En Cortilandia, podrás bailar de un lado a otro la mítica canción, y luego irte, porque ver la obra entera puede ser un poco coñazo para mayores de 20 sin niños.
En Sol tienes que echarte una foto desde abajo, en el árbol. Y sí, lo siento, desde abajo todo el mundo salimos mal.
Este pasado fin de semana ya estaba cerrada la estación de metro de Sol, por lo que te recomiendo que te bajes una antes o una después, y llegues andando al centro.
Sea lo que sea, date una vuelta por el centro, y déjate llevar por el espíritu navideño.
Cortilandia, cortilandia, vamos todos a bailar.... lalalalala
